Juzgar

Angry-computer-630x420Las redes sociales se han convertido en un verdadero campo de batalla entre cristianos de diferentes corrientes de pensamiento teológico. Descalificaciones, burlas, sarcasmos, ‘adjetivizaciones’ y otras armas se utilizan en contra de personas, organizaciones y eventos a través de debates y publicaciones.

Unos a favor y otros en contra de este fenómeno, llenan los ‘muros’ virtuales con información y opiniones sobre lo que ven como apostasía, defensa de la ‘sana doctrina’, contender por el Evangelio y un sinnúmero de frases para justificar lo que consideran, Dios les encargó hacer. Ante este panorama, bien vale la pena preguntarse, ¿Cómo debemos actuar entonces?

Y para intentar encontrar una respuesta a este interrogante, debemos saber que la Escritura tiene interesantes posiciones al respecto.

El Apóstol Pablo en su primera carta a los Corintios en el capítulo 3, da una luz; pues él considera que quienes están envueltos en medio de contiendas y peleas ‘ministeriales’ no hacen más que mostrar un grado de inmadurez espiritual.

Siguiendo esa linea, él mismo le recomienda a Timoteo en su segunda carta, en el capítulo 2, versos 25 y 26 que se mantenga al margen de discordias entre hermanos. No sólo en estos versículos, sino en otros de sus escritos también.

Jesús

El referente y ‘tamizador’ de toda hermenéutica debe ser el Hijo de Dios, quien con su vida y discurso nos da luces sobre cómo debemos comportarnos ante situaciones como estas. No sólo por su ejemplo, sino porque a través de su vivir, podemos descubrir el carácter del Padre.

Desde este fundamento, se hace interesante que el Maestro de Galilea se pronunció al respecto en claras direcciones divergentes.

  1. El juicio al hermano

Tanto en el evangelio de Lucas (Capítulo 6), como en el de Mateo (Capítulo 7); Jesús está hablando sobre el juicio hacia el hermano, hacia el par. En resumen, el maestro dice “No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados”.

Uno de los errores que comúnmente cometemos al momento de juzgar, es el objeto de este. Claramente no deberían estar orientados nuestros juicios hacia el hermano, pues en caso que quisiéramos hacerlo, sería imperativo revisar primero la vida propia. Y de un examen así, ¡nadie sale bien librado!.

Entonces nuestra actitud, más de juicio, debería ser de enseñanza en amor, de diálogo, de compañerismo, de comprender que hay pluralidad de pensamientos y debemos respetarlos. Esto no quiere decir que estemos necesariamente de acuerdo, pero si los entendemos; estaremos cumpliendo con el amor cristiano.

2. El juicio al pecador

Basta ver la actitud del carpintero nazareno para darse cuenta cuál era su comportamiento y discurso frente al pecador. Permítame citar por favor un par, o tal vez tres ejemplos al respecto.

  • Jesús y la mujer pecadora. Juan 8 nos muestra un relato maravilloso, en el que el maestro recibe noticias de una mujer que estaba violando la Ley al cometer adulterio. Se había ganado el adjetivo de ‘pecadora’. Pero se encuentra con ella y no solo no la condena, sino que a través de su comportamiento la ama, no la juzga y la invita a que no peque más. Me llama la atención el orden; primero no la condena, luego la libra de sus verdugos, para al final, darle libertad sobre su pecado.
  • Jesús y el cobrador de impuestos. El evangelio de Lucas nos cuenta una historia maravillosa en su capítulo 19; se trata de uno de los hombres más odiados por los judíos, un cobrador de impuestos. Se había también ganado el título de ‘pecador’ por la injusticia de sus actos y avaricia. Jesús no sólo sostiene una conversación con él, sino que ademas; ¡Cena en su mesa!. Un mensaje bastante directo que molestó a algunos religiosos, pero que trajo arrepentimiento y cambio en la vida del publicano.
  • Jesús y la otra mujer pecadora. En el Evangelio de Juan, capítulo 4, está el relato de alguien que era menos que basura para los judíos; pues además de ser mujer, era samaritana y encima, tenía muchos maridos. Allí el carpintero no sólo entabla una conversación con ella, sino que le revela el secreto más preciado: El asunto sobre la adoración a Dios.

Y como estos, hay muchos más; el tocar a los leprosos, cenar con ellos, el visitar a pueblos extranjeros y obrar milagrosamente en medio de ellos, sus discursos como la parábola del buen samaritano, el sermón del monte, etc. Jesús encontró y enseñó que el amor es la mejor vía de transformación para el pecado.

3. El juicio a líderes religiosos

En el evangelio de Juan, capítulo 7 y versículo 24 encontramos una de las frases más fascinantes pronunciadas por el Maestro; “No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio“. Y lo es por el contexto en el que la pronuncia. Él mismo había sido objeto de juicio por haber sanado en día de reposo, por su discurso, por su vida.

Lo interesante de este texto es que Jesús no sólo responde a los señalamientos en su contra, sino que invita a que se juzgue, pero no según las apariencias, sino con juicio justo.

Es una sana práctica juzgar todo lo que se nos enseña, lo que aprendemos, e incluso el comportamiento de los líderes y pastores; para así poder “retener lo bueno y desechar lo malo” 1 Tes 5:21. “Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe” Hebreos 13:7 (énfasis del autor del presente documento).

4. El juicio a líderes religiosos que atentan contra el Evangelio, abusando del poder o enriqueciéndose con la enseñanza

Una de las facetas más fuertes de Jesús la encontramos en su comportamiento y discurso de Mateo 23. Desde este texto, el Maestro galileo hace una magistral defensa del desprotegido, el abusado, el oprimido. No bastaría con un estudio exegético profundo de varias decenas de páginas para entender cabalmente la riqueza de este pasaje.

En esta oportunidad quiero detenerme en algunos aspectos someramente.

Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen. Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas” Mateo 23: 3-4

Líderes ‘supra’ moralistas, que ponen cargas comportamentales tan pesadas sobre las espaldas de sus seguidores, las cuales ellos mismos no pueden cargar. Son una especie de ‘ejemplos a seguir’ pero que nada de lo que dicen, verdaderamente lo hacen en la intimidad de sus vidas.

Desde los púlpitos son grandes intercesores, ayunan 40 días, no tienen un solo mal deseo, no aman al mundo, etc; pero en verdad son tan pecadores y más, que su audiencia. Aquí Jesús los denuncia e invita a no imitarlos.

“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación” Mateo 23:14

Aquellos líderes que se lucran de la necesidad de los más pobres y desamparados. Tuercen las Escrituras para pedir dinero, para enriquecerse. Tienen doble condenación; son capaces de vender lo que sea, desde la Biblia, con tal de sacar provecho de su negocio.

 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros” Mateo 23:15

Se hacen discípulos de sí mismos y los corrompen tanto, que los convierten en peores personas de lo que que ellos mismos son, replicando sus comportamientos bajos y pasiones de este mundo (lea aquí ¿Cuál es el mundo?).

Como mencioné hace unas líneas atrás; no pretendo hacer una exégesis completa y amplia del texto citado, solo enunciar algunos aspectos destacados del mismo. Invito al lector para que pueda estudiarlo profundamente.

Conclusión

La actitud frente al juicio es plural de acuerdo a la situación; Sin embargo, Jesús denunció a los opresores y perdonó, amando a los oprimidos. En la iglesia actual es al revés, se protege al líder religioso opresor y se juzga inmisericordemente, tanto al hermano, como a quien necesita de Dios.

Un verdadero ministro no temerá a las críticas, sino que las afrontará con sabiduría, justicia y verdad (lea aquí, no hay que temerle a la murmuración).

Por: David Gaitan
Twitter/ @dabycito

Advertisements

2 thoughts on “Juzgar

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s